lunes 31 de marzo de 2008

Parte 3 y ultima

Parte Tres

- ¿Crees que mi madre la asesino pensando que era yo? -pregunte con asombro y enojo porque a Alsonsina se le ocurrio primero esa conclusion y no a mi.
- Donde asesinaron a Amalia fue en la escalera que da al atico, puede ser que tu madre hablo con ella, segura de que eras tu, abrio la puerta, vio las cosas, se emociono y se dio cuenta que Amalia no eras tu, seguramente cuando trato de matarla arriba, Amalia corrio escaleras abajo, tu madre le tiro el candelabro, le dio, ella bajo y la golpeo de nuevo -dijo Alfonsina con voz de haber descubierto el enigma, no seria la primera vez que me ayudo a resolver un caso, no olvido cual fue.
- Podrias tener razon, pero entonces la que me dio el golpe fue ella ... ahora recuerdo, ella estaba usando las botas cafes, las que vi antes de cerrar los ojos -dije culpandome a mi misma de haber dejado en descubierto al pobre Patricio, de su condicion gay delante de las amigas de Amalia.
- Pero recuerda que no estamos seguras de eso, es solo una idea, puede ser que ellos estuvieran en algo, ella los vio, les grito, y uno de los dos la mato -dijo con cara de incredulidad.
- Rayos, tienes razon, aun no puedo inculpar a nadie -dije golpeando la comoda en la habitacion de Alfonsina.
- La policia mandara a Investigaciones , y me pidio que nadie saliera, cerre la casa con la alarma puesta, asi que nadie puede salir -dijo tirandose en su cama con los brazos extendidos.
- ¿Que? -pregunte casi gritando.
- ¿Que quieres que te repita? -pregunto Alfonsina preocupada por mi reaccion.
- Dijiste que vendra Investigaciones -respondi marcando con mi voz cada palabra.
- No entiendo porque te preocupa tanto que venga Investigaciones, si ellos vendran a buscar al asesino y... Cuando vi el brillo en los ojos de Alfonsina, supe que se dio cuenta de mi preocupacion
-¡Adam! -grito Alfonsina.
- ¡Si! -grite con miedo mas que con sorpresa.
- No te preocupes prima, ya no hueles a absenta, el maquillaje esta horrible, pero de quien no, arreglate con mi maquillaje, te prestare ropa limpia, porque tu ropa esta humeda y huele raro ...
-dijo Alfonsina moviendose de unlugar a otro, sacando ropa, zapatos, perfume y maquillaje.
- ¡Basta! talvez Adam no venga, supe que lo acendieron y ya no es de la policia de
investigaciones -dije tontamente, tratando de no pensar en la posibilidad de volver a verlo.
- Pero aunque el viniera, no volveras con el, ¿o si? -pregunto Alsonsina mientras buscaba una blusa que convinara con el pantalon.
- Despues que el termino conmigo ese dia, no lo creo -respondi mirando por la ventana, el cielo comenzaba a aclarar.
- ¿Que tenemos que hacer ahora? no puedo decirle a la gente que se quede, ademas ... aun no descubres quien lo hiso -pregunto Alfonsina.
- Si se quien lo hiso, como lo hiso y porque lo hiso -conteste - ¿Que? -pregunto Alfonsina ondulando su cabello con las manos como cuando esta nerviosa.
- Dije que se quien lo hiso -conteste apartando mis ojos de la ventana.
- Prometiste que me dirias a mi primero quien lo hiso antes que a la policia, ademas no estas segura -dijo con rabia en la voz.
- No puedo decirte nada ahora, porque Adam acaba de llegar, con Clara su novia y compañera de labores, ellos haran su propia investigacion, llegaran al asesino mas rapido que nosotras o yo, y ahi tendre que intervenir, porque esa persona sera inocente -conteste sacando un cigarro.
- Sabes que no puedes fumar aqui, hay sensores de humo, mis padres lo pusieron despues que incendiaste la biblioteca -dijo Alfonsina mietras yo encendia el cigarro con gesto malicioso, aspire el cigarro, Alfonsina como autonoma coloco una silla debajo del sensor, yo subi y bote el humo de mi boca con cuidado. Alfonsina cerro los ojos y despues de la tercera exalacion comenzo a llover en toda la casa.
- Eso arruinara la investigacion de Adam -dije riendo.
- Si ya lo se, como tambien arruinaras mi casa, y los invitados estaran mojados y hambrientos, ire a verlos -dijo Alfonsina saliendo de la habitacion.
Termine de fumarme el cigarro, abri la ventana y bote la colilla, sin querer recorde los ojos de Adam mirandome en mi sillon mientras despertaba de una de mis sesiones, fue la
ultima vez que lo vi.
Baje las escaleras lentamente mirando el desastre que deje, preguntandome donde estaria Adam, lo reconoceria, me reconoceria siempre pense que terminariamos casados, con mil hijos
con nombres ridiculos e infelices, como alguien puede amar tanto a otra persona y dejarla cuando te das cuenta que no es un angel sino un ser humano, pudo quedarse aquella noche, hablar cuando el efecto terminara, pero decidio irse cobardemente, nunca contesto las llamadas y jamas accedio a verme en su oficina, cretino insensible pense durante unos meses, despues lo vi con una chica mas joven que yo y mas hermosa, creo que eso era al fin y al cabo, mantener una reputacion limpia, y me di cuenta que solo fui un pasajero mas. En el primer piso la gente estaba la gente esta aglomerada, no podia caminar, ni ver las caras de Patricio o Andres de repente entre la gente vi un par de ojos azules que me miraban atonitos, no reconoci su voz, su cabello era diferente, pero esos ojos los reconoceria en cualquier lugar, sonrei levemente, segui avanzando hasta llegar a el, sabia que tendria que saludar y preguntar como estas, y despues decir algo sobre el caso o sobre mi madre.
- Hola Adam, tanto tiempo ¿como has estado? -pregunte de manera sorpresiva.
- Bien ¿y tu? ¿mucho trabajo? -pregunto mirando para todas partes, sabia que significaba eso, asi fue nuestra primera conversacion, recuerdo que fue una fiesta que mi padre realizo, el era hijo del abogado de papa, nos presentaron y Adam conversaba mirando para todos lados menos a mi, meses despues me confidencio que no podia verme tan hermosa, dijo que mis ojos lo ponian
nervioso, asi que no me extraño que preferiece mirar la casa de Alfosina antes que a mi.
- Adam esta es la casa de Alfonsina, por eso estoy aqui, y estuve investigando ...
- Tu madre salio de la carcel, crees que fue ella, y tambien te bates entre la pareja gay, Alfonsina cuando me llamo, me dio los datos -dijo mirandome enojado, jamas vi esa expresion en
mi vida.
- Adam, Alexia, estuve buscandolos -dijo Alfonsina con una bandeja de comida.
- Alfonsina no te preocupes, hare mi trabajo, pero manten a Alexia fuera de esto, por cierto ¿aun tomas hada verde? -pregunto Adam y sin esperar respuesta nos dejo calladas a las
dos e medio del salon.
- Creo que debimos fumar las dos -dijo Alfonsina mirandolo dirijirse al escenario.
- Atencion, soy el detective Adam Adamov, y necesito que todas las personas se reunan aqui, los detectives Perez y Barrios, tomaran las declaraciones mientras que el equipo especial de
investigaciones revisara el segundo piso, nadie puede subir, gracias.
- Adam, siento molestarte pero cuando podra la gente salir de la casa -pregunto Alfonsina a Adam.
- Cuando encontremos al asesino -contesto Adam.
Adam seguia sin mirarme, sin preguntarme nada, no sabia que hacer para hablar con el, asi que respire profundo y decidi ayudar, hasta que alguien tomo mi brazo con fuerza.
- Alexia, tenemos que hablar -dijo mi madre con un tono desesperado en la voz
- Yo no tengo nada que hablar contigo -conteste safandome de ella.
- Necesitas saber la verdad... mi verdad -dijo ella con lagrimas en los ojos.
- Creo que fui muy clara, no te creo nada, no te dare ni un peso, soy la heredera de todo, si me matas no tendras nada -dije enojada por primera vez con ella.
Segui a Adam escaleras arriba, necesitaba hablar con el, antes de doblar la escalera, oi cuando hablaba por celular, seguramente estaba hablando con Harry, su mejor amigo, se suponia que seria padrino en nuestra boda.
- si ella esta aqui -oi que dijo.
- estoy bien, solo que ... -dijo él.
- que -pregunte mentalmente
- Esta diferente, no es la misma...
- Claro que no, tengo cinco años mas -conteste en mi mente
- Si tienes razon... estamos viejos... -dijo luego rio
- No lo se, creo que esa pregunta nunca podre responderla, me voy estoy en una investigacion, adios Harry -dijo antes de colgar.
- Que pregunta nunca podras responder -pregunte saliendo de mi escondite.
- Alexia, dije que nadie subiera -dijo sorprendido.
- Lo se, pero sabes que se lo que paso aqui, sabes que tenia que tener datos y descubrir quien fue el asesino, no quiero hablar del pasado, porque ya esta muerto, no hay nada de que hablar, solo quiero que apreses a mi madre para nunca volver a verla -dije friamente, despues de escuchar esa conversacion, supe que entre Adam y yo, jamas seriamos sinceros el uno con el otro.
- ¿Porque quieres que aprese a tu madre? Que yo sepa salio por buena conducta -dijo guardando su celular en su bolsillo acercandose a mi.
- Ella es la asesina de Amalia -conteste friamente de nuevo y alejandome unos pasos de él.
- ¿Que estas diciendo? -pregunto Adam desconcertado.
- Que mi madre intento matarme, pero en vez de eso, mato a Amalia, descubriras que estaba de novia con Patricio Abarca, pero tambien que estaba emparejado con Andres Ferrada, un nadador de la Universidad donde Alfonsina estudia, encontraras el candelabro con el cual mataron
a mi padre, seguramente en el, estan las huellas de mi madre, lo tiene Alfonsina, ella queria la herencia de mi padre, pero ya le dije que si yo muero ese dinero va a la coorporacion Burton, bien me debo ir, mi avion parte a la doce del dia, adios Adam, espero que estes bien -diciendo todo esto me marche, baje las escaleras, vi a Patricio y Andres hablando y riendo, vi a Alfonsina dar tazones de sopa, me miro sonrio y dijo adios, sabia que comprendió la verdad, ató a mi madre a
una silla, seguramente con ayuda de la pareja mas famosa de la fiesta.
Desde lejos vi como Adam arrestaba a mi madre, como es posible que alguien pueda querer matar a un hijo solo por dinero, aun eso me perturba, me quede un momento mas para ver como Alfonsina daba instruccion a sus amigos para limpiar la casa, no quise ir a su casa a ayudar, creo que tampoco seria de mucha ayuda, despues de eso, di algunas vueltas por mis recuerdos, busque el de Adam y yo, y a ahi me quede actuando mi escena favorita de Dracula.

lunes 17 de marzo de 2008

La fiesta parte dos

- ¿Que? -dije con terror.
- Hola Alexia -dijo una voz dentro de mi cabeza, me levante deprisa, mi cabeza me dolia tanto -parece que alguien me habia dado con un machete -dije afirmandome en el hombro de
Alfonsina.
- Acuestate, claro que te dieron con un machete, era un candelabro de oro masizo -dijo Alfonsina acostandome en el sillon como quien acuesta a una muñeca herida.
- Hija mia... -dijo mi madre acercandoce deprisa.
- Alejate de mi, asesina -le grite con tanta fuerza, que algunos jovenes que pasaban gritaba encontraron a la asesina.
Alfonsina fue hasta el pasillo con desesperacion desmintiendo todo lo que habian escuchado, mi madre se veia vieja, cinco años en la carcel no fueron suficientes, esperaba verla detras del vidrio de su sarcofago, ¿era mucho pedir eso para la mujer que asesino a mi padre? aun conservaba esa mirada de ternura, siempre le gusto dar lastima y ayudar a los perros vagabundos, asi fue como
conocio a Antonio, un brazilero musculoso personal trainer decia llamarse, vaya que se escuchaba por toda la enorme casa que clase de ejercicios hacian.
- ¿Como esta Antonio? -pregunte al fin para que sacara su horrenda expresion de lastima de su repulsivo rostro.
- El esta bien, me fue a visitar todos los dias a la carcel... -dijo ruborizandose.
- Como estan tus hijos -dije despues de observar su rostro, eso le dio vida a la desgraciada, parir vida en una carcel y amantar a sus hijos, hijos que mi padre se nego a darle, por razones que mas tarde comprendi, el dia exacto, el dia que el abogado me dio la herencia de mi padre, y con voz
de chiste me dijo -menos mal que solo fuiste tu la heredera del imperio de tu padre, y fuiste tu quien metio a la carcel a la perra de tu madre, si hubieras tenido un hermano ella hubiera salido de la carcel pagando la fianzamillonaria que pedian -esas fueron las palabras exactas, jamas las olvide.
Lo bueno de mis sesiones,lo bueno de mis sesiones, es que aunmenta los sentidos, y podia oler de mi madre como expelia su olor de madre, estaba dando leche aun.
- ¿Como sabes que...? -dijo con expresion de miedo.
- Porque tengo los genes de tu difunto marido -dije con rabia mirando directamente a sus ojos, -me converti en detective, acaso se te olvida que fui yo quien te metio a la carcel.
- Fue porque tu padre quiso que lo creyeras -dijo llorando histerica.
- Que mentirosa eres... mi pobre padre murio entre tus brazos con el candelabro incrustado en el estomago, ¡eran tus huellas! hicieron miles de pruebas por ser quien eres y quien era el, y todo calzaba, pero faltaba algo, el motivo, y cuando desperte del shock, tu fuiste a la carcel -dije tranquilamente desde el sillon, no podia respirar, de otro modo se lo hubiera gritado, el frio
comenzaba a poderarse de mi cuerpo, dentro de unos minutos comenzaria a sudar y expeleria un agradable y fragante olor a hada verde y ese seria mi fin.
- Tu padre queria quedarse contigo, y te hiso creer a traves de pistas falsas que yo era la asesina, pero no fui yo, el contrato a una sirvienta que era actriz, el dia anterior tuvimos una pelea y es cierto que tome el candelabro para herirlo pero el me abofeteo, el grabo la pelea y esa noche el la hiso calcar para que tu la vieras, la mujer que tu viste fue la actriz, ella fue quien lo asesino -dijo seriamente como si creyera en su mentira.
- Y tu esperas que yo te crea esa idiotez, tengo veinticinco años, la muerte de mi padre ocurrio cuando tenia veinte, no tomaba drogas, no fumaba, y yo grabe todo en un video, estaba haciendo una investigacion y puse mi camara en un lugar donde nadie la veria, y se puede ver tu rostro
en primer plano, o tienes una hermana gemela o la actriz tambien era estilista, porque sabes que una mujer de tu posision social, no consigue un hermoso peinado de fotos de pelucas, no seas idiota, no actues conmigo, aunque el mismo dios me diga que tu no fuiste la asesina, jamas lo
creere -dije levantandomde con cuidado, sali de la habitacion triunfante para ser nuestro primer encuentro.
Aun no sabia como proceder, en cuanto al unico tema que me preocupaba de verdad ... la muerte de Amalia, sabia que Andres tenia un amorio con Patricio... si es que el hombre con que vi a Andres era el, pero como saberlo con certeza, como saber que vio Amalia, no podia salir de la casa y dirigirme a la casa de Amalia y leer su diario, o a la casa de Andres y leer el suyo, asi que debia conseguir nuevas pistas y descubrir pronto al asesino.
De repente como si Dios quisiera tanto como yo hacer justicia el mismo dia, encontre a un grupo de chicas llorando histericas afuera de la habitacion donde habian puesto su cuerpo.
- Ustedes eran muy amigas de Amalia -pregunte a las chicas secando mis supuestas lagrimas y sorbetiendo mi nariz.
- Si -dijo una de las chicas llorando como magdalena, mientras las otras acentuaban con la cabeza.
- Chicas ... se que esto podria ser muy dificil para ustedes en estos momentos pero quisiera saber si pueden ayudarme a encontrar al asesino de Amalia. Las chicas se miraron unas a las otras y luego me miraron con cara de ser yo una de las angeles de Chalie.
- Claro que te ayudaremos, Amalia tenia todo para ser la mejor mujer del mundo, era bella, tenia dinero, era un alma perfecta, ella jamas haria nada para dañar a otra persona,
preguntale a cualquier persona...
- ... ella era un angel -dijo una voz masculina detras mio, que hiso que mi piel se enfriara -era la mujer perfecta, cualquier hombre hubiera dado su vida para estar con ella sin dudarlo si ella hubiese estado en peligro.
- ¿Y tu quien eres? -pregunte con tono de astio ante tal discurso patetico que se da en un funeral sobre el muerto.
-Patricio, el viudo... creo -dijo el sonriendo de manera boba a las demas chicas.
- Lo siento -me adelante para que no me dejara en ridiculo -soy Alexia Burton, prima de Alfonsina, detective- menti, en realidad no me dejaron entrar a la escuela por encontrar
sustancias ilicitas en mi cuerpo - y estoy investigando la muerte de tu novia, si no te molesta quisiera hacerte unas preguntas -dije sacando mi grabadora.
- Si claro -dijo el tosiendo para aclarar su voz.
- Cuanto tiempo llevabas con Amalia antes de darte cuenta que eras gay y que te enamoraste de Andres -pregunte con frialdad pero sin que se notara en mi dulce voz de periodista de tercer año. No fue dificil darme cuenta que estaba en lo correcto en preguntar sobre ese tema en ese
momento, mientras estaba inconciente o en estado de que mis ojos no obedecian la orden de mi cerebro de abrirse, mi mente me mostro en camara lenta el cuadro de Andres y su amante, recorri la vestimenta de ambos pero estaban en un rincon muy oscuro, sabia que era Andres porque el usa lentes y el brillo de estos me hicieron darme cuenta que era el, ademas de su fisico muy delgado ... ¿Como supe quien lo acompañaba? el brillo del anillo de compromiso en mi ojo izquierdo,lo capte cuando entraba al sotano.
La cara de Patricio empalidecio, sus ojos se desorbitaron y luego cerro los ojos apretandolos, para luego mirarme a los ojos.
- Pense que no te habias dado cuenta -dijo nervioso, las chicas que estaban a nuestro lado, lo miraron sorpresivas y con mirada de asco.
- Lo siento pero debemos irnos -dijo una de ellas y se fueron rapidamente de la escena, obviamente a contarselo a todo el mundo.
- Amalia lo sabia, nos sorprendio hace dos semanas, asi que no fui yo ni Andres -dijo mirando a la puerta con lagrimas en los ojos.
- No estoy muy segura de esa situacion, como dice alguien por ahi, todos mienten -dije tambien mirando a la puerta.
- Que tendria yo si todos lo saben, seria un alivo para mi -dijo casi gritando.
- Eso -dije, eso es, nada, eres tan cobarde que planeaste que ella te viera con Andres, para que fueras libre de tu culpa, pero Andres ... no se estaba librando de nada, acaso piensas que su cuerpo sigue siendo el mismo desde que se supo todo, el ha estado adelgazando, seguramente consume drogas, por que si no lo habias notado el es atleta de la universidad, y en dos semanas mas habra una competencia, si todo el mundo sabe que el es gay, pierde todo -dije con expresion de enojo sin salirme de mis casillas, con voz firme y con las palabras directas, empujandolo hacia
Andres, empujandolo a una pelea, empujandolo hacia la verdad, lo deje solo con su conciencia.
- ¿Como vas? -me pregunto Alfonsina que llevaba una bandeja con diez tazas de cafe.
- Voy bien, ¿sabias que Patricio y Andres eran pareja? -no alcanzo a responder abriendo su boca, pero si con el gesto de susto cuando perdio el equilibrio con la bandeja, con eso tenia la respuesta que queria.
- Bien, ahora quien de los dos la mato -dijo colocando la bandeja en las manos de Gustavo, el mayordomo.
- Andres hasta ahora -dije sacando un bombon de trufa de una caja.
- ¿Eso es todo? ¿El es en el unico que has pensado? -pregunto mirandome con expresion de que soy mal detective -¿has visto el cuerpo de Amalia? -pregunto al final sacando un album de fotos, de un mueble cercano a mi.
- No, no lo he visto, hay alguna razon para que entre a esa habitacion y vea su cuerpo ... no soy forense -dije tragando mi bombon.
- No hace falta que veas su cuerpo, se lo llevaron hace una hora atras, pero creo que esta foto te aclara mis preguntas porque se que eres inteligente y te daras cuenta -dijo entregandome una foto donde aparecia ella, Andres, Patricio y Amalia, cuando vi su bello rostro, mis ojos se llenaron
de lagrimas, no porque me diera tristeza ver esos ojos con tanta energia y ahora seria alimento para gusanos, sino porque uno de los efectos de la absenta era lagrimeo involuntario despues de su consumo, Alfonsina sabia esto asi que no le afecto.
- Ella es ... -dije con la voz seca, otro efecto secundario del consumo de absenta.
- Ella era igual a ti, esa foto es de dos semanas atras -dijo ella entregandome un vaso con agua fria.

viernes 14 de marzo de 2008

La Fiesta Parte 1

Mi prima Alfonsina Burton me invito a su casa, para hacerle compañía mientras sus padres estaban de vacaciones en el sur. Como era obvio con la casa para ella, decidió hacer una fiesta (carrete) para celebrar la soledad juvenil, cuando llegue a su casa había personas en la puerta haciendo una cola muy larga para poder entrar a la casa, como no soy mujer que espera
llame a mi prima para que me fuera a buscar a la puerta, ella no se demoro media hora, al minuto estaba en la puerta con unos amigos que parecían guardaespaldas.
- Que gusto de tenerte aquí Alexia, te presento a
Cristian compañero de la universidad y Andrés compañero de natación. El primero parecía ser nadador y el segundo su compañero de universidad, encontré que Andrés era demasiado delgado, no tenia la espalda ancha como algunos de los nadadores que he conocido o visto
por televisión, sus piernas parecían de niña, aunque debo reconocer que a primera vista no podía asegurar que fuera hombre.
Mi prima me presento y estos inmediatamente comenzaron hacer preguntas sobre el caso de la familia, aquel donde mi padre apareció muerto en la cocina, y que nadie sabe como murió, es imposible que olvide que fui yo quien vio el cuerpo sin vida de mi padre y que fui yo
quien vio al asesino pero la verdad es tan cruel que no puedo decirlo, quizás algún día mi terapeuta pueda sacar a la luz el nombre del asesino de mi padre, hasta entonces seguiré ocultándolo y atormentándome.
La música era de moda, como odio el regueton, era de esperar que me dirigiera a "la mesa del copete", había de todo, pero mis ojos buscaban sin cesar entre tantas botellas lo único divertido que me gustaba.
- ¿Buscas esto Alexia?- pregunto Alfonsina entregándome la llave del almacén donde su padre guarda los tragos especiales -segundo estante a la derecha, la botella es del mismo color.
- Gracias prima- respondí besando su mejilla con fuerza.
- Alexia, lo siento debí decirles a mis amigos que no preguntaran por tu padre, pero yo te invite para que estuvieras conmigo no...
- Basta Alfonsina, no pasara nada, y si pasa algo, lo descubriré, gracias de nuevo -dije alzando la llave y saliendo lo mas rápido de ahí.
Cuando abría la puerta vi a Andrés con un hombre hablando muy cerca uno del otro, la música no esta muy fuerte para que no escucharan lo que dice el otro, pensé, cuando abrí la puerta me pareció que se besaban pero no me quede mirando eternamente para comprobar mis sospechas, en el sótano me espera el dulce sabor del sueño, cerré la puerta con llave, encendí la luz
y como zombi fui al estante numero dos y a la derecha, busque otra vez con cuidado y desesperación aquella botella de color verde con la etiqueta antigua, con dibujos dorados y las letras de color negra y de pronto al fondo de todas esas botellas de color cristalino apareció ella, iluminado por quien sea su nombre signo de destierro Pernod Fils.
Con cuidado tome la botella la destape y olfateé su contenido como si fuera la primera vez, y
su olor me recordó la escena de Andrés con el hombre que lo vi, el saco algo de su bolsillo, ¿que era? abrí mi bolso verde, saque del fondo mi caja favorita que contiene mi vaso, mi cucharita con perforaciones en la cazoleta, un terrón de azúcar y una pequeña botella de agua con la medida exacta, prepare mi brebaje de absenta y lo tome de un sorbo, aun no caía en el suelo cuando ya podía oír mi guión favorito...

DRÁCULA: Absenta, es el afrodisíaco del alma.
El hada verde que vive en la absenta quiere tu alma,
pero tú estás a salvo conmigo
MINA: Háblame, príncipe, háblame de tu hogar.
DRÁCULA: El lugar más hermoso de toda la creación.
MINA: Sí, debe serlo. Una tierra más allá de un
bosque grande y vasto, rodeada de montañas majestuosas,
ubérrimos viñedos y flores de tal fragilidad y belleza
como no se encuentran en ningún sitio.
DRÁCULA: Has descrito mi lugar como si lo conocieras
perfectamente.
MINA: Es tu voz, tal vez. Es tan familiar. Es como,
como una voz en un sueño que no puedo situar, y me
conforta
AMBOS: cuando estoy a solas.
MINA: ¿Y la princesa?
DRÁCULA: ¿Princesa?
MINA: Siempre hay una princesa con deslizantes
vestidos bancos y su rostro, su rostro es un río.
La princesa es un río lleno de lágrimas de tristeza y
congoja
DRÁCULA: Hubo una princesa,...Elisabeta. Era la mujer
más radiante de todos los imperios del mundo.
El engaño humano se la arrebató a su antiguo príncipe,
saltó hacia su muerte en el río del que has hablado.
En mi lengua materna se le llama Archís, río princesa.

Luego escuche una pelea, gritos y vi un cuerpo rodeado de sangre y en el cuello una marca, el nombre del asesino de mi padre, sus ojos me vieron y me apuntaban con un arma, la disparo y desperté en el agua.

-Por fin- grito Alfonsina- no podía despertarte, te necesito despierta ha ocurrido...
- Un asesinato- dije secándome la cara con una toalla.
- Si, como lo supiste... -dijo con desesperación, llamaron a la policía y después me avisaron del
asesinato, y me acorde de ti, no pueden verte drogada, no hoy- dijo histérica con lagrimas en los ojos.
- ¿Quien esta muerto? -pregunte con la intuición de que era Andrés.
- Amalia, la novia de Patricio- respondió Alfonsina, mientras se miraba en el espejo, sus ojos pardos, se encontraban cansados su pelo rubio se veía graso y sus manos todavía tenían rastros de sangre
-Por favor vístete, ahí esta tu ropa, aquella que dejaste la ultima vez que estuviste aquí, te traigo algo para comer -dijo Alfonsina resbalandose por la muralla hasta el suelo.
- No, estaré bien, gracias de nuevo y no te preocupes encontraremos al asesino, no dejes salir a nadie –dije.
- Esta bien, pero júrame que me dirás quien es el asesino antes de entregarlo a la policía- dijo después de salir del baño.
Mi ropa estaba junto a mi bolso, mi caja no estaba, pero aun podía oler el exquisito olor del absenta, me dirigí al lavabo y mi liquido verde estaba cayendo por el a la eternidad de lo inútil. Debo admitir que a veces la odio, tan perfecta en su propia miseria, tan frágil ante la verdad, tan hermosa como inteligente, no en vano fue la mejor del colegio y ahora ocupa un buen lugar en
la universidad, no le ha servido de mucho su apellido para lograr la fama, aun en estos tiempos los hombres creen que una mujer se ve mas hermosa en casa, guardada, escondida y criando a los hijos de un hombre importante.
Salí del baño, aun estaba mareada, los jóvenes que pasaban por mi lado gritaban, lloraban histéricos pensando que el asesino estaría por ahí, apuntando su arma hambrienta por vidas humanas, creían que seria una matanza colectiva, como las de las universidades en Estados Unidos, vi a un carabinero venir hacia mi, y me apresure a bajar por las escaleras, al doblar me encuentre cara a cara con Andrés, su rostro estaba pálido, como si hubiera visto a un fantasma.
- Sácame de aquí- le susurre al odió sin perder oportunidad.
Como si conociera la casa de memoria me llevo hasta una habitación.
- No enciendas la luz -dije en un susurro inaudible para un humano.
- ¿Te sientes bien? -pregunto susurrando, su voz me pareció hermosa, como la de un niño tierno, asustado porque hizo algo muy malo y trata de no ser "pillado" o detectado.
- Solo que me da mucha pena todo lo que le ha ocurrido a Patricio –dije… empecé a trabajar.
- Si, muy lamentable... pero ellos no estaban muy bien hace tiempo... no digo que no este sufriendo... es solo que...
- Si se que no estaban bien, conozco toda la historia, no se si me entiendes -reí como si quisiera que entendiera algo que obviamente nadie podía saber.
- Oh, tu y el... -dijo de forma desconcertante, se quedo callado, en la oscuridad podía ver que se dio media vuelta, juro que sentí que aguantaba llorar.
- Tu conocías a Amalia... ¿quien era mas hermosa, yo o ella? -dije acercándome hacia él por la espalda, sentí un ligero temblor cuando deslicé mis dedos por su espalda de nadador.
Se volvió hacia mi, tomo mi rostro con sus dos manos, y me miro como quien mira una obra de arte, sus ojos recorrieron mi rostro con frialdad, demasiada actuación, fácil de conocer, faltaba algo, faltaba esa chispa de misterio, de pasión, de peligro, sus ojos simplemente estaban vacíos, solo me miro como quien mira la monalisa, después de haber leído un sin fin de volúmenes de historia del arte o algún libro titulado "Descubra mas sobre la monalisa", me aparto de su vista, sonrió falsamente, y estupidamente dijo:
- Todas las mujeres tienen un encanto propio -dijo antes de salir de la habitación.
- Hora de ir a ver el cadáver de la novia -me dije.
Espere unos minutos para darle ventaja al chico gay, como era de esperar iría a encontrarse con su amante, pero quien estaría con Amalia, espero que no Alfonsina.
No me costo mucho trabajo encontrar la escena del crimen, las huellas de sangre por las paredes me iban indicando con escándalo el camino, como siempre me ocurre después de una
mis sesiones, el mareo fue un tanto brusco, hubiera jurado que faltaba una hora para este desplome, caí por las escaleras a cuerpo muerto, sin antes observar con asombro unas botas cafés, de hecho fue lo que vi cuando alcancé el rellano de la escalera, mis ojos se cerraron, mi cerebro no.
Cuando desperté Alfonsina estaba a mi lado junto a un doctor.
- Doce puntos en la cabeza, me puedes explicar como fue que te estrellaste justo con un candelabro chino con la imagen de una mujer -dijo susurrando enojada a mi oído.
- Alguien me golpeo -dije tocando mi cabeza
- Alguien me golpeo -remedo con voz tonta -se que alguien te pego, la pregunta es como llego ese candelabro a ese lugar.
- ¿Que quieres decir como llego ahí? -pregunte extrañada.
- Ese candelabro estaba en el ático junto con todo lo demás -dijo ella cambiando mi venda, pero se quedo callada en presencia del doctor. Cuando este se fue ella siguió.
- Ese candelabro lo usaron para asesinar a tu padre -dijo Alfonsina tomando mi rostro con cuidado.
- Ese candelabro estaba en el ático junto con todas tus cosas y alguien tiene la llave -dijo Alfonsina con mirada de quien sabe algo. Era fácil leer los ojos de ella, mas aun cuando mi corazón presentía de que se trataba, me concentre con fuerza para encontrar lo que buscaba dentro de ella, de pronto me miro un segundo y volteo su cabeza tan bruscamente que su pelo oculto su rostro ahora lo sabia todo, no era casualidad, la fiesta estaba preparada para algo mas que una fiesta clandestina de jóvenes.
- Tu madre salio de prisión hace dos semanas, y esta aquí, en esta casa -dijo Alfonsina mirando hacia la puerta que estaba detrás mió.

sábado 1 de marzo de 2008

Hay una mujer sentada en un habitacion frente a su computador, escribiendo las cosas sencillas que vienen a su cabeza, algunas personas la miran extrañamente, graba sus pensamientos en su mp4, para luego escribir sobre ellos aqui, hace poco tuvo una desilucion amorosa, que la tiene confundida y angustiada y no sabe porque no puede olvidar al "gran personaje", creo que eso puede ser un mal de familia, no seria la primera vez que esta mujer afronta una desilucion como esa, siguiendo con la historia, esta mujer es capaz de transfomar las palabras mas simples en un poema, su voz en dulce y con un tono grave pero desafinado para cantar, pero sabe escribir las cosas mas profundas de su corazon, ella empezo escribiendo palabras sin coherencia en la ultima pagina de sus cuadernos del colegio, para despues comprar cuadernos para escribir sus mas ocultos sentimientos, sus experiencias de vida y quien sabe, a las personas que odia.
A esta mujer se le puede ver con su bolso viejo de color verde caminando por las calles de santiago, mirando los rostros de las personas, mirando dentro de sus ojos, navegando por sus almas y definiendo sus actitudes, esta mujer sentada frente a su computador, no es mas que una sombra para las personas que la rodean, su caracter es fantasmal, su vida es prisionera de otra vida, una vida que la controla, que la crea y que tiene el poder de destruirla.
Esta mujer que mira con los ojos del alma, es solo eso, una mujer que escribe todo lo que sucede en su vida, lee lo que ocurre con otras vidas y si no fuera suficiente las retrata con su camara fotografica, algunos la llaman mentirosa (talvez por ello cerro un fotolog), otros la llaman simplemente por su nombre Alexia Burton.
Ten cuidado si la vez, puede retratar tu vida en palabras, y sino la vez, ella lo hara y comentara sin remordimiento tus pecados, tus anhelos o tu hipocresia de ser humano.
Su lema, su vida, perseguir la verdad, cazar historias y luego contarlas...
No entraste en la dimension desconocida, sino en el mundo secreto de Alexia Burton.